Tesfay lo borda en su debut, 2:10:51 en Barcelona, 2ª de la historia

Tesfay lo borda en su debut, 2:10:51 en Barcelona, 2ª de la historia

Era el suyo un debut muy esperado y la etíope Fotyen Tesfay, 28 años, no solo no defraudó sino que superó con creces las más optimistas expectativas; las liebres, sus compatriotas Mogos Tuemay Abrha y Shumi Dechasa Leche tenían previsto llevar un ritmo de 2:15, pero el estado de forma de la tercera mejor marquista mundial de siempre en media maratón (1:03:21) debía ser tan excelso que ya desde el pistoletazo  de salida la cadencia se reveló frenética, cubriéndose el inicial 5K en 15:38, ya sin ninguna rival cerca de ella; un segundo parcial de 15:25 completó el primer 10K en 31:03, un crono que proyectaba poco más de 2:11; quien más quien menos pensaba entonces que a esta estrella de 28 años se le había ido la cabeza, (en su caso también las piernas) y que ese ritmo suicida lo pagaría caro antes o después; pero sigamos con el relato: Tesfay, literalmente pegada a las dos liebres, parecía empujarlas por momentos, empezó a devorar secciones de 1000m ligeramente por debajo de 3:04, de tal suerte que empleó ¡30:38! del 11 al 20K, para confirmar al paso por la media en 1:05:03 que algo espectacular se estaba cociendo pero no precisamente a fuego lento; el récord del mundo, ése que inexplicablemente ostenta una atleta suspendida por dopaje, es 2:09:56 y parecía evidente que se hallaba en jaque, máxime cuando Tesfay dio otra vuelta de tuerca adicional a su ya centelleante velocidad y, para obnubilación de todos, cubrió el siguiente tramo de 10K en ¡30:18!, un registro que sirve para ganar el 90% de las pruebas de 10K de nivel internacional; en ese momento, 30K en 1:32:00 la previsión era de 2:09:23, es decir récord del mundo por un amplio margen; la perla etíope empezó a ralentizar su más que briosa zancada a partir de ese instante, necesitando 15:35 (3:07) para el siguiente tramo de 5K, pero fue del 35 al 40 cuando varios kilómetros por encima de 3:10 sepultaron sus posibilidades de establecer una nueva plusmarca mundial; empero, pese a sufrir lo indecible en los postrimerías de la prueba, Tesfay consiguió alcanzar la cinta de meta en 2:10:51, amontonándose los hitos al suponer: 1) la segunda mejor marca mundial de todos los tiempos, 2) récord nacional etíope….¡por más de un minuto! 3) mejor debut de la historia y 4) récord de la prueba; la tan exhausta como feliz vencedora declaró: “mi objetivo antes de la prueba era batir el récord etíope de Tigst Aseefa 2:11:53, pero me he sentido muy fuerte durante toda la carrera y por momentos me he visto capaz de batir el récord del mundo; aunque al final no ha sido posible, estoy más que satisfecha con mi debut, he batido el récord nacional por un minuto”; absolutamente ensombrecida por la gesta de Tesfay quedó la titánica pelea por la segunda plaza del pódium entre la debutante Joan Jepkosgei Kiplimo y la etíope Zeineba Yimer: al paso por la media, esta última aventajaba en cuatro segundos a Kiplimo, pero la keniata la capturó en el kilómetro 28 y comenzó a distanciarse de la etíope, alcanzado una sólida renta de 13 segundos al paso por el 40K; la tímida reacción de Yimer no fue suficiente para enjugar su desventaja, arribando en respectivos tiempos de 2:18:40 y 2:18:47, marca personal por 20 segundos para la etíope de 28 años; por parte española, inconmensurable la actuación de Carolina Robles quien, también en su debut, puso el automático en 3:26/km en compañía de su liebre Javier Martínez, alcanzó la media en 1:12:28, copió y pegó en la segunda para terminar en 2:24:56, el mejor debut español de la historia y mínima más que holgada, por más de dos minutos, para el Europeo de Birmingham.

 

 

Chelangat se impone a Mosin, ambos sub 2:05

Aunque lógicamente eclipsada por la gesta de Tesfay, la prueba masculina ofreció también un gran espectáculo; perfectamente liderados por Maru Teferi, William Komen Kimosop y Barselius Kipyego, que lanzaron la carrera a un piñón fijo de 2:57 para un primer parcial de 29:35 al paso por el 10K, todavía con un numerosísimo grupo de vanguardia; la cadencia continuó uniforme en el siguiente tramo, 29:36 para el segundo 10K, cruzándose la media en 1:02:27, aún con no menos de once atletas con posibilidades de victoria; en ese punto, el récord de la prueba establecido el año pasado por el etíope Tesfaye Deriba con 2:04:13, ya se antojaba complicado de asaltar; la velocidad decreció ligeramente en la tercera sección de 10K con un parcial de 29:51; a pesar de ello, la acumulación de kilómetros y su inherente fatiga fueron haciendo mella y poco a poco ese equipo de fútbol de 11 unidades sufrió las inevitables expulsiones, quedando cinco unidades luchando por la victoria: los keniatas Patrick Mosin en solo su segundo maratón, Jonathan Korir, que se presentaba en Barcelona con unos discretos 2:09:51 y Moses Kemei (2:06:47), el ugandés Abel Chelangat, 2:08:49 pero ilustre 5º en el Mundial de Tokio más el turco de brillante pasado Kaan Kigen Ozbilen; en el kilómetro 37 se definió el pódium, librándose una preciosa batalla entre Mosin, Chelangat y el sorprendente Korir, que apenas soportó un kilómetro más esa martilleante cadencia sub 3:00;  el punto kilométrico 40,400 fue el elegido por el ugandés, de 32 años, para lanzar su letal ataque, consiguiendo desembarazarse de Mosin, si bien la sombra del keniata aparecía siempre inquietante en lontananza; finalmente, cuatro segundos les separaron, 2:04:57 y 2:04:59 sus respectivos tiempos, con hercúleas mejoras de 3:52 para Chelangat, que sitúa su marca acorde con su gran actuación en Tokio, y 2:18 para Mosin, que se confirma como un especialista a tener muy en cuenta en los próximos años, completando el pódium Korir con abrumadora marca personal de 2:05:27.

El festival se completó con la siempre certera y rigurosa estadística: Barcelona se aúpa a la tercera posición del ránking mundial conjunto masculino y femenino de todos los tiempos, que sigue encabezado por Chicago con 4:10:31 (2:00:35 + 2:09:56), seguido por Berlín, 4:13:02 (2:01:09 + 2:11:53), Barcelona 4:15:04 (2:04:13 + 2:10:51) y Valencia 4:15:48, (2:01:48 + 2:14:00).

 

 

Artículo publicado por Emeterio Valiente