18 Ene Kibor y Jerono vencen de bóbilis en Santa Pola
Los keniatas Daisilah Jerono y Brian Kibor triunfaron en la ‘Mitja Marató Internacional Vila de Santa Pola’, evento perteneciente al calendario de ruta de World Athletics en su categoría ‘Label’, celebrada en la villa alicantina bajo unas condiciones climáticas casi ideales, 11ºC, sol y apenas una ligera brisa; curiosamente, aunque el récord de la prueba más asequible parecía ser el masculino de 59:09, fue finalmente la plusmarca femenina la que estuvo seriamente amenazada hasta el ecuador de los 21.097 metros merced a la gran actuación de Jerono.
Ya desde el pistoletazo, el sueco Viktor Zackrisson se erigió en improvisada liebre femenina y a su espalda se situaron Jerono y la debutante ugandesa Esther Chebet; los primeros parciales se antojaban prometedores, cubriéndose el primer 5K en 15:41, una cadencia de 3:08 que proyectaba 1:06 bajos; transcurridos 20 minutos de prueba Chebet optó por la precaución y se quedó rezagada, dejando a Jerono como solitaria líder, siempre escoltada por el marcapasos sueco; en el 10K el crono marcaba 31:36, para un parcial de 15:55, cuyo promedio aún por debajo de 3:10 auguraba todavía descender de la cota del 1:07, mientras Chebet cedía 90 metros con respecto a Jerono marcando 31:53.
Durante la segunda mitad, la velocidad de Jerono, ya sin la cooperación de Zackrisson, se redujo progresivamente, marcando 16:14, un ritmo de 3:15, entre el 10 y el 15K; a pesar de ello, la keniata aumentó considerablemente su renta respecto a Chebet, a la que aventajaba en 38 segundos por ese punto; en el tramo final, Jerono, 23 años, fue capaz de mantener esa cadencia y acelerar ligeramente en el epílogo para firmar un gran triunfo en 1:07:27, lo que supone una marca personal por 50 segundos, auparse a la 7ª plaza del aún incipiente ranking mundial del año y quedarse a 20 segundos del récord la prueba, en poder de la etíope Kidsan Alema desde el año pasado; por su parte, Chebet firmó un esperanzador e interesante debut en 1:08:13.

En la prueba masculina, y conforme al guión previsto, se conformó un triunvirato compuesto por el indiscutible favorito, Brian Kibor, Mkulia Kipkandie y Simon Maywa, que desde los primeros compases asumió la generosa tarea de marcar el paso a sus compatriotas; la primera referencia de 14:11 por el 5K dificultaba ya el ataque al récord de la prueba; la cadencia continuó siendo alta, 28:21 – 2:50/km – cuando se cruzó el 10K, pero no lo suficiente para pensar en batir la plusmarca; para entonces Kipkandie viajaba con 25 de desventaja con respecto a Maywa y Kibor; fue al inicio del duodécimo kilómetro, con 32 minutos de carrera, cuando se decidió la prueba en favor de Kibor quien, sin incrementar el ritmo, se desembarazó con facilidad de su compañero de escapada a quien, tras un parcial de 14:38 del 10 al 15K, distanciaba en 16 segundos a seis kilómetros de la meta; en los kilómetros posteros Kibor, 24 años, sabedor de que tanto el récord como un registro sub 60, eran ya inalcanzables, se limitó a entrar victorioso, que no es poco, en 1:00:49, completando el pódium Maywa con 1:02:59 y Kipkandie, que a punto estuvo de atrapar a su compatriota, cronometrado en 1:03:03.
Krop y Ndiwa imponen su ley en el 10K
Antes de que los especialistas de la media maratón comenzaran su calentamiento se disputó la prueba de 10K, cuyo favoritismo recaía abrumadoramente en las figuras de Jacob Krop, todo un doble medallista mundial de 5000m en Eugene 2022 (plata) y Budapest 2023 (bronce) y Clare Chemtai Ndiwa, que se presentaba en Santa Pola tras derribar la barrera de los 30:00 en el ya histórico 10K de Valencia del pasado fin de semana; al no tener feroz competencia, ésa que lleva a los atletas al límite, Krop y Ndiwa hicieron buenos los pronósticos con suma facilidad y cortaron la cinta de meta en respectivos tiempos de 27:45 y 31:31, ocupando la segunda plaza entre las féminas la sueca Carolina Wikström con 32:24, mejorando así su marca personal por 14 segundos.
Artículo publicado por Emeterio Valiente
