22 Mar Chematot sigue reinando en Madrid
La 25ª edición del Movistar Medio Maratón de Madrid, perteneciente una edición más al circuito de World Athletics en su categoría ‘Label’, se presentaba con el concurso, como atleta con más pedigrí, del keniata Levy Kibet Chematot, de 22 años; ya había mostrado en categorías menores destellos de su calidad, no en vano fue profeta en su tierra y se proclamó medallista de bronce sobre 5.000m en el Mundial sub-20 celebrado en Nairobi allá por 2021; al año siguiente cronometró unos nada desdeñables 13:01.32 en esa disciplina en Roma y ya en 2023 dio el salto a la ruta, logrando ese mismo año unos prometedores 27:14 en el 10K de Herzogenaurach; curioso su currículum en media maratón donde, a pesar de haber concluido ya seis veces la distancia, incluyendo algunos circuitos rápidos como el de Larne, sus dos mejores cronos los ha cosechado en la capital de España. merced a sus triunfos del año pasado en 1:00:45 y el conseguido hoy con un similar 1:00:49; con estas credenciales su favoritismo resultaba palmario y ya desde el pistoletazo quiso dejar claro quién era el más fuerte, liderando el grupo de vanguardia en el que figuraban hasta ocho unidades, todos africanos menos el experimentado manchego Chiqui Pérez.

El hecho de que los primeros kilómetros picasen hacia arriba coadyuvó a que se corriesen por encima de los 3:00, cadencia poco habitual en estos purasangres, escupiendo el crono 9:06 (3K) y 15:04 (5K), siempre con Chematot liderando y Shadrack Kipkurui Kenduiywo a su vera, mientras Chiqui Pérez comenzaba a perder gas en la bajada de Bravo Murillo, dejando el grupo de cabeza en seis atletas, los dos citados más otros tres keniatas, Christopher Kitetu, Raymond Cheruiyot y Elisha Kiprop Chemiron más el debutante etíope Berihun Moses Kebede; el perfil descendente en el tramo del 5 a 10K posibilitó un veloz parcial de 14:07 (2:49km), compensando así la cauta cadencia inicial, mientras Chiqui Pérez transitaba con 32 segundos de demora, pero aún con una media inferior a los 3:00 al marcar 29:43. Fue el duodécimo kilómetro el elegido por Chematot para romper la carrera, incrementando claramente su ritmo y solo Kenduiywo osó continuar a su estela, aunque su resistencia apenas duró un kilómetro y cuando el reloj de cabeza marcaba 37 minutos resultaba ya evidente de que Chematot se convertiría en el primer atleta masculino en reeditar victoria en esta prueba; su registro al paso por el 15K, 43:07, solo hizo confirmar lo brioso de su ritmo, 13:56 para el parcial de sus últimos 5K, algo inalcanzable para todos sus rivales, perdiendo Kenduiywo 18 segundos en ese punto, centrándose el interés en la pelea por la tercera plaza que mantenían Cheruiyot y Kebede, a quienes solo les separaban tres segundos; en el tramo final la única interrogante, conocido el virtual vencedor, era saber si Chematot, que había viajado siempre algo más lento que el año pasado, sería capaz de enjugar esa retraso gracias a su rápida segunda parte; con suspense hasta el último metro, finalmente su crono fue 1:00:49, a escasos cuatro segundos de lo marcado en 2025, escoltándole en el pódium Kenduiywo, que perdió gas en las postrimerías cediendo un minuto (1:01:48, a 19 segundos de su marca personal) y Kebede (1:02:08) que dominó con facilidad a Cheruiyot; por detrás, el ecuatoriano Segundo Oswaldo Jami, ya 40 años, atrapaba a Chiqui Pérez para llevarse la honorífica distinción de primer no africano con 1:03:42 por 1:04:24 del español.
Chepngetich doblega a Sang
La prueba femenina partió con una tripleta de africanas en cabeza, la debutante Jedidah Chepkemoi Sang, Ludwina Chepngetich y Caroline Jebet Korir; desafortunadamente, esta última sufrió una aparatosa caída cuando apenas se llevaban dos kilómetros y perdió el tren de cabeza; con la siempre fiable ayuda de Javi Martínez, las dos keniatas de cabeza alcanzaron el 5K en 16:43, con 20 segundos de avance sobre Jebet; más atrás, la española campeona de Europa de maratón, Fatima Ouahddou, corría a la par que la búlgara Devora Abramova casi un minuto después (17:41); como era más que previsible, los segundos cinco kilómetros resultaron vertiginosos, registrando la dupla de vanguardia 15:53 (3:10/km) mientras Jebet era una lejana tercera a 41 segundos y el dúo Ouhaddou-Abramova marcaba 34:41; otro parcial por debajo de los 16 minutos resultó demasiado exigente para la debutante Sang, que con 47 minutos de competición veía cómo Chepngetich, cuya mejor marca es 1:07:30, se distanciaba irremisiblemente de ella; de ahí hasta la meta la renta de la lideresa no dejó de crecer hasta alcanzar los 29 segundos en el epilogo, 1:08:30 por 1:08:59 sus respectivos cronos, completando el pódium Jebet con 1:10:28; por detrás, Ouhaddou, acreditada en 1:09:09 y de vuelta a la competición tras el maratón de Sevilla (2:24.16) se desembarazaba con lógica facilidad de Abramova para terminar cuarta con 1:13:52.
Fin de fiesta al más multitudinario medio maratón capitalino con nade menos que 28.000 bípedos, un 36% de allende de nuestras fronteras, surcando los puntos más emblemáticos de la ciudad en unas condiciones casi ideales con 9ºC en la salida y apenas viento, qué menos para conmemorar las bodas de plata de la competición.
Artículo publicado por Emeterio Valiente
