Kitata, en final de infarto y Vainio se llevan la gloria en Sevilla

Kitata, en final de infarto y Vainio se llevan la gloria en Sevilla

La 41ª edición del Zurich Maratón de Sevilla, encuadrada en el calendario de ruta de World Athletics se celebró en un espectacular día, con una temperatura de 10ºC, perfecta para esfuerzos de largo aliento y ausencia de viento de entidad, ése que no pocas veces desbarata los planes de los atletas; en categoría masculina se citaban un buen elenco de especialistas acreditados en 2:04, pero era igualmente cierto que sus mejores marcas no eran especialmente recientes; tras lo vivido en la jornada del domingo 15 de febrero, cabe concluir que la mayoría de ellos se hallaban preparando concienzudamente y con mimo la cita hispalense; perfectamente liderados por un trío de liebres keniatas, Zacharia Krop, Dennis Kipruto y Samuel Limo Naibel, el numerosísimo grupo de cabeza empezó a devorar kilómetros a una velocidad constante de 2:54, de tal suerte que los primeros 5K se cubrieron en 14:31 y el 10K en 29:02; era siempre el triunfador final, el keniata Shura Kitata Tola, quien se colocaba inmediatamente detrás de los tres marcapasos, junto a su compatriota Elisah Kiprop y al etíope Capital Degefa Tola; en el paso por le media, aún con Krop y Kipruto marcando el ritmo, no menos de una docena de purasangres, todos ellos africanos, viajaban en el pelotón de cabeza, cruzando la media en unos más que prometedores e ilusionantes 1:01:21, un registro que proyectaba una marca por debajo de las 2:03, que no se hallaba en el radar antes del pistoletazo; ya en la segunda mitad, la cadencia seguía siendo de exactamente 2:54 cada sección de 1.000m, de forma que las liebres, que terminaron su encomiable y abnegada tarea poco después de alcanzar el 25K, dejaron a los favoritos en ese punto cuando el cronómetro marcaban 1:12:45; lógicamente, el grupo delantero iba perdiendo unidades a medida que el ritmo iba haciendo mella, pero aún cuatro unidades resistían entre los mejores a la altura del kilómetro 30 (1:27:24), lo que venía virtualmente a asegurar que algunos de ellos alcanzaría la meta con un registro de postín; ellos eran los keniatas Kitata y Justus Kipkorir Limo más los etíopes Degefa y Dejene Hailu Bikila, mientras Asrar Hiyrden Abderehman transitaba a cuatro segundos; si hubo un trecho en el que la cadencia se aminoró una pizca, ése fue el del 30 al 35K, cubierto en 14:58, frisando los 3:00/km, circunstancia que fue hábilmente aprovechada por Abderehman para conectar con el cuarteto de cabeza; esa misma velocidad imperó en los siguientes kilómetros, pero el cansancio visitó a Limo y Degefa, que perdieron comba, dejando la prueba en una lucha a tres bandas entre Kitata, Abderehaman y Bikila; cuando ese terceto llegó al kilómetro 40, era evidente que el récord de la prueba, los 2:03:27 de Deresa Geleta que habían estado en serio peligro hasta el kilómetro 30, permanecería incólume tras un parcial de 30:00 del 30 al 40K, y la atención se centró en la apasionante batalla que libraron los tres líderes en pos del triunfo; ya dentro del último 1.000m, fue Bikila quien se quedó descolgado, dejando el triunfo en un mano a mano entre Kitata y Abderehman; si bien Kitata había liderado gran parte de la prueba, parecía que el etíope acabaría venciendo merced a su ataque en los últimos hectómetros, pero Kitata, paciente, siguió su estela y ya en la misma cinta de meta, le alcanzó, tirándose cual panteras ambos en pos del triunfo, magulladuras incluidas; tras el pertinente visionado de la ‘photo finish’ los jueces dictaminaron que había sido Kitata el vencedor con 2:03:59, el mismo tiempo acreditado por Abderehman, mejorando sus respectivas marcas personales, completando el pódium Limo con 2:04:15, también su mejor registro de siempre; por parte española, fenomenal actuación de Ilias Fifa, que en su segunda maratón, ambas en Sevilla, paró el crono en 2:08:36 (13º), mínima de largo para el Europeo de Birmingham, tras un muy inteligente reparto de sus fuerzas, 1:08:24 y 1:08:12 sus respectivas medias.

 

 

Vainio y su lección de ritmo

La competición femenina resultó de una gran intensidad y deparó emoción a raudales; en el primer grupo se alistaron las dos debutantes, con ese descaro propio de quienes aún desconocen las leyes del maratón; la etíope Mulat Tekle y la keniata Rebecca Chepkwemoi siguieron la estela de su liebre, el marroquí Ziadi Bilal y cruzaron los primeros parciales en 16:30 (5K) y 33:09 (10K); y a escasos metros viajaba la finlandesa Alisa Vainio (33:11), mientras Fátima Ouhaddou y la keniata Beatrice Cheserek, lideradas por José Ignacio Giménez, hacían tándem en 33:19; al paso por el ecuador, Tekle y Chepkwemoi cronometraban 1:10:05, Vainio 1:10:34 y apenas cinco segundo después aparecía Ouhaddou, que proyectaba en ese momento récord de España por debajo de 2:21:20; hacia el kilómetro 28 Tekle se desembarazó de Chepkwemoi gracias a su ritmo sostenido de 3:20 clavados, 1:39:44 para el 30K, con 13 segundos de avance sobre la keniata, a su vez 33 por delante de Vainio; fue a partir del 35K cuando las debutantes empezaron a comprobar los estragos que hace el maratón cuando el ritmo no es el adecuado: Tekle aminoró claramente su marcha, pero Chepkwemoi se vino completamente abajo con kilómetros en 3:45 que le hicieron caer hasta la 8ª plaza final. Vainio, magnífica estratega, sobrepasó a Tekle en el kilómetro 37 y de ahí hasta meta no hizo sino incrementar su renta, para acabar en 2:20:39, corriendo así en negativo (1:10:34/1:10:05) y batiendo de nuevo su récord finlandés por nueve segundos; también Tekle fue fácil presa de Cheserek, que solo acreditaba 2:30, y que alcanzó a la etíope poco antes del 40K para asegurarse la segunda plaza con 2:21:56, mientras Tekle completaba un interesante debut en 2:22:03; por su parte, Ouhaddou no pudo mantener su cadencia en la segunda mitad, perdiendo progresivamente ritmo y acabando ligeramente por encima de su marca personal con 2:24:16, siendo rebasada por la debutante italiana Elisa Palmero (2:24:10) en la disputa por la cuarta plaza.