25 Ene Zeineba Yimer reina en Sevilla con récord de la media, 1:06:33
La etíope Zeineba Yimer dio todo un recital en la 31ª Media Maratón de Sevilla, evento perteneciente al circuito de World Athletics en su categoría ‘Label’, alzándose con la victoria con un crono de 1:06:33 y propinado un generoso bocado de 45 segundos al récord de la prueba que el año pasado estableciera la ugandesa Rebecca Chelangat.
Bajo unas condiciones climatológicas que finalmente no resultaron tan adversas como se preveía, aunque lejos de ser ideales con lluvia intermitente y algunas rachas de molesto viento, Yimer siguió siempre la estela de José Ignacio Giménez, que se consolida como una liebre de una extraordinaria fiabilidad, categoría sin duda complicada de alcanzar.
El primer parcial de 5K fue de 15:42 y la keniata Winnie Jepkosgei Kimutai empezaba a dar muestras de no poder con ese ritmo sostenido por debajo de 3:09, mientras la etíope Aminet Ahmed transitaba tercera frisando los 16 minutos; con el pódium ya virtualmente decidido antes de alcanzar el ecuador, Yimer continuó devorando kilómetros a la misma cadencia, cronometrado 31:24 al paso por el 10K, mientras Jepkosgei perdía 50m (31:34) y Ahmed viajaba solitaria y lejana tercera con 32:05.

La segunda mitad vio cómo la cuarta clasificada del Mundial de media maratón de Valencia 2018 ensanchaba en cada kilómetro su vasta renta sobre sus perseguidoras, aventajando a la keniata en 38 segundos a la altura del 15K a pesar de haber decrecido ligeramente su velocidad, 15:50 para el tercer tramo de 5000m. En ese punto el récord de la prueba estaba ya cantado y Yimer, 28 años, continuó con paso decidido hasta la meta -siempre liderada por Giménez – arribando en 1:06:33, su cuarta mejor marca de siempre, mientras Kimutai perdía otros 35 segundos con respecto a la ganadora en los postreros 6 kilómetros para terminar en 1:07:45, mejorando así su mejor prestación de siempre por 6 segundos, completando el pódium Ahmed con 1:09:15.
Muy interesante estuvo la pugna por ser la primera europea; ya desde el pistoletazo se formó un trío con Marta Galimany, la italiana Elisa Palmero y la francesa Melody Julien. La velocidad escogida por ese terceto fue de 3:18, de tal suerte que los 5 y 10K fueron cubiertos en 16:30 y 33:00 respectivamente, lo que proyectaba una marca final en el entorno de 1:09:35; finalmente, fue la italiana la única que consiguió no perder fuelle en el tramo final, concluyendo en la citada marca; por su parte, Galimany consiguió el doble objetivo de mejorar su marca personal y descender de la cota del 1:10 por vez primera en su ya dilatada carrera con 1:09:57.

Roudolff se impone a la armada africana
En la categoría masculina saltó la sorpresa, triunfando el francés Emmanuel Roudolff sobre la terna de africanos alistada; en los primeros compases dirigió las operaciones el marcapasos oficial, Gideon Kiprop Rotich y, a su vera, se situaron, además del ganador final, los keniatas Owen Korir Kapkama y Jonathan Kipkoech Kamosong, además del etíope Melkeneh Azize; los primeros 5K se alcanzaron en 14:14, si bien el ritmo se enlenteció camino del 10K, que se cubrieron en 28:42; poco después, la liebre no se retiró pero dejó la cabeza para continuar a su ritmo hasta la meta; en su ausencia, el trío de las altiplanicies pasó a comandar la prueba mientras el calculador Roudolff se mantenía inteligentemente a cola del cuarteto dejando el desgaste propio de llevar el ritmo a los africanos, siendo Kapkama el más activo de largo; la velocidad seguía siendo de 2:54/km lo que dificultaba sobremanera el objetivo de descender de la cota de la hora en meta; para compensarlo, asistiríamos a una final de infarto; poco antes del kilómetro 19 el etíope sacó la bandera blanca y dejo el pódium expedito a sus tres compañeros de escapada; Kapkama, Kamosong y Roudolff mantuvieron un enconado duelo en los dos últimos kilómetros, descolgándose Kamoson a falta de 700 y convirtiéndose la prueba en un mano a mano entre Kapkama, que tiró con tanto denuedo como falta de éxito y el francés de 30 años, que encontró una marcha más en el último hectómetro para sobrepasar sin remisión al joven keniata. Roudolff, que ganara en el lejano 2017 el bronce del Europeo sub-23 en 10.000m y cuya mejor marca eran unos discretos 1:01:34, llevó su tope hasta 1:00:24 mientras Kapkama firmó un buen debut en 1:00:25, uniéndose a ellos en el pódium Kamosong con 1:00:33; entre los españoles, el más rápido fue Rober Aláiz, quien no pudo conseguir la marca que anhelaba, quedándose cerca de su mejor marca – 1:03:45 en Santa Pola 2024 – al parar el crono en 1:03:55; el leonés empezó brioso, con un primer 5K en 14:40, cruzando luego los 10K en 29:36; la media sub-3:00/km fue capaz de mantenerla hasta el kilómetro 13, pero a partir de ese punto comenzó a perder segundos en cada kilómetro, entrando en meta en novena posición.
Artículo publicado por Emeterio Valiente
